HOLA

Sólo cuando uno pasa muchas noches en agencias entiende el verdadero significado de la palabra ‘casa’.
33 tenía que serlo, por compensar.

Y aquí las puertas están abiertas. Porque para nosotros los procesos sólo tienen sentido si son colaborativos. Queremos compartir mesa y escuchar qué pasa. Así es más fácil detectar qué falla y buscar una solución.

Nuestro equipo muta en función de los proyectos. Así que, al final, siempre somos 33 + unoscuantos. Porque lo que también aprendimos en todos estos años es que las ideas mejoran cuando entran en contacto con los demás.

Y además de aprender, nos gustan otras cosas. Nos gusta mancharnos las manos. Nos gustan los retos. Nos gustan los proyectos en los que nos metemos, porque sino no tiene sentido. Nos gustan muchísimo las impresoras 3D, porque pueden -casi- imprimirse a sí mismas. Nos gusta tocar papel. Nos gusta discutir por las serifas. Nos gusta imaginar cómo será el local cuando aún está vacío. Nos gusta internet, en general. Nos gustan mucho las redes y poco los hashtags. Por gustarnos, nos gusta hasta discutir por dónde hacen la mejor tortilla de patatas. Así que aquí estamos, con muchas ganas de recibiros y con el vino puesto a enfriar.

Only when one spends many nights in agencies you get to understand the true meaning of the word ‘home’
33 had to become one, just to compensate.

And here our doors are open. For us, processes only make sense if they are collaborative. We want to share a table, listen to everything that will happen. This way it’s much easier to figure out what’s wrong and find a solution.

Teams vary depending on the project. So, in the end we’re always 33 + a bunch of other people. Since what we also learned throughout all these years is that ideas improve whenever they get in contact with others.

And besides learning, we also like other stuff. We like to get our hands dirty. We like challenges. We like the projects in which we get involved, what sense would there be in doing it if not. We like a lot 3D printers, because they can (almost) print themselves. We like the feeling of paper; we like to argue about serifs. We like to imagine how the place will look like now that’s still empty. We like Internet, in general; we like a lot networks but not hashtags. We even like to argue about where the best tortilla is cooked.
So, here we are, looking forward to see you, with the with the wine at the cooler and ready.

De pequeña quería ser periodista. Porque quería escribir y llevar la cámara siempre encima. Y porque en las pelis los periodistas molan mucho. Pero acabé matriculándome en psicología y dejándola en 2º.

La publicidad empezó a seducirme y yo me dejé. Alterné las clases con negativos y pantoneras en una editorial catalana. Seguí aprendiendo sobre sangres y tipografía en BUM. Asistí a mis primeros rodajes en Bassat Ogilvy. Empecé a tontear con lo digital, apareció HerraizSoto y me enamoré hasta las trancas.
Luego llegó Madrid y trajo consigo una etapa llena de sobresaltos y acciones en Archibald. Antes de empezar mi aventura en solitario compartí fórmulas y descubrimientos en El Laboratorio.

Y en esta nueva etapa hubo espacio para todo. Le dediqué más tiempo a mi cámara, que se lo merecía, y ella me devolvió el favor dejándome disparar para marcas maravillosas. Entre vuelo y vuelo volví a pasar algún ratito entre briefs y cenas frías. Aprendí (aprendo) muchísimo de mis alumos en Idep y en Blanquerna. Y tuve tiempo incluso de vivir. Hasta que un día, con todo eso mezclado (y algún que otro old fashioned) decidimos abrir 33. Tenía que ser con Martín, claro. Estamos haciendo copias de las llaves, así que si queréis una o si os apetece compartir historias, brindis o ideas:

Siempre he pensado que tu casa está donde tú te sientas en casa.

Por eso me siento de A Coruña donde tengo parte de mis raíces, reflejadas en una pasión insólita por el pulpo bien hecho. Me siento de Madrid, porque es la mejor ciudad del mundo y porque es aquí donde he crecido. Porque en los pasillos de la Complutense descubrí lo que más tarde me reafirmaría la Miami Ad School. Y porque es también donde empecé a trabajar en JWT. Y en Tangoº, en Swing Swing, en Mi querido Watson y en Geometry Global, curioseando y creando. Porque son dos de las cosas con las que más disfruto en la vida: curiosear y crear. Me siento de NY, porque es la mejor ciudad del mundo -sí, también- porque estuve allí tirándole los trastos a su publicidad y porque, al fin y al cabo, el médico me prescribió comer hamburguesas. Sí, en serio.

Y también he pensado siempre que hay que hacer cosas, por eso llegaba a casa después del curro -que de una agencia ya sabemos a qué hora es- y seguía diseñando, curioseando y creando. Y me apunto a cursos de todo lo que se me ocurre: impresión 3D, alfarería, caligrafía. Y por eso somos 33, porque queremos curiosear y crear cosas. Ah, y me gusta Sonic Youth, y leer teatro -pero no ir a verlo- y el pulpo, pero esto último ya lo he dicho.